Mitos sobre la terapia EMDR: qué es verdad, qué no lo es y qué puedes esperar

Si has escuchado hablar de la terapia EMDR, es posible que tengas preguntas sobre lo que realmente implica.

Algunas personas escuchan “EMDR” y piensan inmediatamente en los movimientos oculares. Otras creen que significa hablar repetidamente sobre un trauma, revivir experiencias dolorosas o incluso olvidar lo que sucedió. Y como la EMDR es diferente de lo que muchas personas imaginan cuando piensan en la terapia tradicional, es comprensible que existan algunas ideas equivocadas sobre cómo funciona.

EMDR significa Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares (Eye Movement Desensitization and Reprocessing). Es un enfoque estructurado de psicoterapia que puede ayudar a las personas a procesar experiencias y recuerdos que les causan angustia. Se relaciona principalmente con el trauma y el estrés postraumático, pero también puede incorporarse al tratamiento de otras dificultades, dependiendo de las necesidades de cada persona.

Veamos algunos de los mitos más comunes sobre EMDR.

Mito #1: EMDR consiste solamente en mover los ojos

Los movimientos oculares son probablemente la parte más reconocida de EMDR, pero no son toda la terapia.

EMDR utiliza un proceso llamado estimulación bilateral, que implica una estimulación alternada de un lado del cuerpo al otro. Los movimientos oculares son una forma de hacerlo, pero los terapeutas también pueden utilizar sonidos alternados, pequeños toques u otras formas de estimulación bilateral.

Más importante aún, EMDR es mucho más que la estimulación bilateral.

Es un enfoque terapéutico estructurado que incluye evaluación, preparación, identificación de objetivos de tratamiento, procesamiento y trabajo para ayudar a la persona a desarrollar una forma más adaptativa de comprender la experiencia.

Los movimientos oculares u otra forma de estimulación bilateral son solamente una parte de un proceso terapéutico más amplio.

Mito #2: Tienes que hablar sobre cada detalle de tu trauma

Esta es una de las preocupaciones que muchas personas tienen antes de comenzar una terapia enfocada en el trauma.

EMDR implica trabajar con recuerdos o experiencias que pueden ser difíciles, pero la terapia no consiste en obligarte a contar cada detalle de todo lo que sucedió.

Tu terapeuta trabajará contigo para identificar aquello que necesita atención y te ayudará a acercarte a las experiencias difíciles de una manera estructurada.

La preparación también es una parte importante de EMDR. Antes de procesar experiencias particularmente angustiosas, tu terapeuta puede ayudarte a desarrollar habilidades para manejar emociones difíciles y mantenerte conectado con el presente.

La terapia debe ser un proceso colaborativo. Debes comprender qué estás haciendo y por qué, y tu terapeuta debe tener en cuenta tus circunstancias individuales y tu nivel de preparación.

Mito #3: EMDR hace que olvides lo que sucedió

EMDR no está diseñado para borrar recuerdos.

Es posible que sigas recordando una experiencia después de EMDR. El objetivo es ayudar a cambiar la manera en que ese recuerdo te afecta en el presente.

Por ejemplo, una persona puede recordar una experiencia difícil sin experimentar el mismo nivel de miedo, vergüenza, enojo o malestar físico que sentía anteriormente.

El recuerdo puede convertirse en algo que sucedió en el pasado, en lugar de algo que se siente como si estuviera sucediendo en el presente.

Esa diferencia puede ser importante.

Sanar no significa olvidar.

Mito #4: EMDR hará que revivas todo nuevamente

Otro temor común es pensar que EMDR significa sumergirse completamente en una experiencia traumática una y otra vez.

La experiencia de EMDR puede ser diferente a simplemente contar una historia repetidamente.

Durante el procesamiento, pueden surgir recuerdos, emociones, pensamientos, imágenes o sensaciones físicas. El terapeuta ayuda a guiar el proceso en lugar de simplemente pedirte que vuelvas a contar lo que sucedió una y otra vez.

El objetivo es apoyar el procesamiento, no hacerte sufrir nuevamente por la experiencia.

Tu terapeuta también puede ayudarte a disminuir el ritmo o utilizar estrategias de conexión con el presente cuando sea necesario.

Mito #5: Necesitas haber vivido un gran evento traumático para que EMDR sea útil

El trauma no se limita a un solo tipo de experiencia.

Las personas pueden verse afectadas por accidentes, abuso, violencia, pérdidas, experiencias médicas, relaciones difíciles, experiencias de la infancia, acoso u otras situaciones que hayan sido abrumadoras.

Algunas personas también experimentan angustia debido a un conjunto de experiencias, en lugar de un solo evento claramente identificable.

Al mismo tiempo, no toda experiencia difícil requiere EMDR, y EMDR no es automáticamente el mejor enfoque para todas las personas.

Un terapeuta puede ayudarte a determinar si este tipo de tratamiento se ajusta a tus necesidades y objetivos.

Mito #6: EMDR es solamente para el trastorno de estrés postraumático

EMDR está estrechamente relacionado con el trauma y el estrés postraumático, pero esas no son las únicas situaciones en las que los terapeutas pueden utilizar EMDR.

Dependiendo de la persona y de la formación del terapeuta, EMDR puede incorporarse al tratamiento de dificultades como ansiedad, fobias, síntomas de pánico, recuerdos angustiantes, duelo u otras experiencias que continúan provocando respuestas emocionales intensas.

Para algunas personas, una reacción que ocurre en el presente puede estar relacionada con algo que sucedió en el pasado.

Explorar esa conexión puede ser una parte importante de la terapia.

Mito #7: EMDR funciona de la misma manera para todas las personas

No existe una experiencia universal de EMDR.

Dos personas pueden participar en EMDR y tener experiencias muy diferentes según su historia, preocupaciones, sistema nervioso, objetivos de tratamiento y circunstancias individuales.

Algunas personas pueden notar cambios rápidamente. Otras pueden necesitar más tiempo y preparación antes de sentirse listas para procesar experiencias difíciles.

La terapia debe adaptarse a cada persona en lugar de apresurarse.

Un terapeuta capacitado puede ayudar a determinar qué trabajar, cuándo hacerlo y cómo adaptar el proceso a las necesidades de cada persona.

Mito #8: Tienes que estar en una crisis para comenzar EMDR

No tienes que esperar hasta que las cosas se vuelvan insoportables para buscar apoyo.

Algunas personas buscan terapia porque están experimentando síntomas importantes que interfieren con su vida diaria. Otras reconocen ciertos patrones que quieren comprender o cambiar antes de que se vuelvan más difíciles de manejar.

Si algo del pasado continúa afectando tus emociones, relaciones, sensación de seguridad o reacciones en el presente, puede ser útil hablarlo con un profesional de la salud mental.

No necesitas diagnosticarte ni decidir por adelantado si EMDR es el tratamiento adecuado para ti.

Esa es parte de la conversación que puedes tener con tu terapeuta.

Entonces, ¿qué puedes esperar realmente de EMDR?

Una de las cosas más importantes que debes saber es que EMDR no es simplemente una técnica que un terapeuta utiliza durante una sola sesión.

Es un enfoque estructurado de psicoterapia.

El tratamiento puede comenzar con conversaciones sobre tus preocupaciones, tu historia, tus objetivos y el desarrollo de habilidades que puedan ayudarte a manejar emociones difíciles.

Cuando tú y tu terapeuta determinen que estás preparado para comenzar el procesamiento, pueden trabajar con recuerdos, pensamientos, emociones o sensaciones físicas específicas mientras utilizan estimulación bilateral.

Durante todo el proceso, tu terapeuta te ayuda a mantenerte conectado con el presente y a comprender lo que surge.

La experiencia puede ser diferente de la terapia tradicional basada principalmente en hablar, pero sigues siendo una parte activa de tu tratamiento.

Lo más importante que debes saber sobre EMDR

No necesitas saber si EMDR es adecuado para ti antes de pedir ayuda.

Tampoco necesitas saber si una experiencia “cuenta” como trauma.

Un terapeuta puede ayudarte a explorar lo que estás experimentando, identificar patrones que pueden estar contribuyendo a tu malestar y hablar contigo sobre diferentes enfoques de tratamiento que podrían adaptarse a tus necesidades.

EMDR puede ser una herramienta valiosa para algunas personas, especialmente cuando experiencias difíciles continúan afectando su vida en el presente. Pero una terapia efectiva comienza por comprender a la persona, no simplemente por elegir una técnica.

Si tienes preguntas sobre EMDR o te preguntas si podría ser adecuado para ti, Lakeside Counseling Center puede ayudarte a explorar tus opciones y determinar qué tipo de apoyo podría ser adecuado para tus necesidades.

No necesitas tener todas las respuestas antes de comunicarte para programar una cita.

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